31 de mayo de 2011

El Pacto del Líder Hondureño con Hugo Chávez.

Por: Roger Noriega


El mandatario venezolano Hugo Chávez se está moviendo para consolidar su posición en Honduras, después de orquestar el regreso el sábado pasado de su marioneta, Manuel Zelaya. Funcionarios en el círculo íntimo de Chávez se está preguntando cómo su gobierno con pocos recursos puedan financiar otro gobierno "revolucionario" en América Central. Lo que no se dan cuenta es que el plan de copia de seguridad de Chávez es para sembrar el caos en Honduras por lo que es un territorio acogedor para sus socios en el comercio ilegal de drogas y un dolor de cabeza para los Estados Unidos y México.

Fuentes en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela están encantados de que el presidente hondureño Porfirio "Pepe" Lobo, fuera tan rápido en su promesa de lealtad a Chávez y a las reformas radicales, mismas que depusieron a Zelaya en 2009.

La sumisión de Lobo se produjo en una reunión secreta a mediados de mayo con el enviado venezolano Ariel Vargas, que tuvo lugar lejos del palacio presidencial en la casa de Lobo en un suburbio al noreste de la capital. Según fuentes dentro del gobierno venezolano, Lobo se hizo pasar por un revolucionario ferviente y pidió paciencia de Chávez como maniobra en torno a la oposición interna, a una importante reforma constitucional que permitirá a la gente, barrer el viejo orden. Lobo sugirió a Vargas que necesitaba ayuda en la neutralización de la oposición dentro de su propio Partido Nacionalista y la Iglesia Católica.

Lobo explicó un delicado equilibrio político en el país, en el que sólo podía contar con los militares a manera de apoyo. Los funcionarios en Caracas interpretaron esto como una invitación para Chávez para comprar la lealtad de los militares para reforzar la capacidad de Lobo para desafiar la estructura de poder arraigadas. Lobo advirtió que perdería el apoyo de los militares si etiqueta el derrocamiento de Zelaya como un golpe de Estado, o pida castigo para los involucrados. De hecho, Lobo hizo hincapié en este punto con una broma diciendo que si tuviera que tomar estas medidas, Chávez debe estar preparado para ofrecerle el exilio político.

Diplomáticos venezolanos familiarizados con la oferta de Lobo, expresaron su acuerdo en que la parte más atractiva de la propuesta del pacto es que ya no tendrían que depender de Zelaya, a quien que han llegado a considerar como un payaso y una plaga. Chávez le permitirá a Lobo creer que son socios, pero el venezolano no aceptará nunca al presidente derechista del Partido Nacionalista, como instrumento de cambio radical. En cambio, Caracas ya ha comenzado a verter millones en apoyo al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que pronto será acreditado como partido político en el marco de la "reconciliación nacional" dentro del trato impuesto por Chávez. Fabricando un rival bien financiado, contra los dos partidos políticos tradicionales de Honduras, Chávez está convencido de que puede derrotar a la oposición e instalar gobiernos de minoría para empujar a través de ellos, drásticos cambios económicos y sociales.

Los hondureños saben que el interés real de Chávez en su país es su ubicación ideal para el tráfico de drogas desde América del Sur a los mercados en el norte. Por ejemplo, el régimen de Chávez provee apoyo logístico indispensable para el mexicano cártel de Sinaloa. Por instigación a este comercio venenoso, Chávez está librando una guerra asimétrica contra dos enemigos políticos: México (cuyo presidente, Felipe Calderón, fue elegido en una campaña anti-Chávez) y los Estados Unidos.

Esas rutas de tráfico de drogas también son atractivas para los grupos terroristas, De acuerdo con informes publicados el grupo terrorista Hezbolá, a quienes se les ofrece refugio y entrenamiento en Venezuela, han buscado el asesoramiento de los cárteles mexicanos de la droga sobre la manera de cruzar la frontera de EE.UU. sin ser detectados.

Para Chávez, Honduras es una posición de ganar-ganar-ganar. Si se las arregla para instalar un gobierno amigo, él tendrá un socio maleable que se unirá a la conspiración contra los Estados Unidos. Si sus maquinaciones simplemente siembran el caos político y el caos social, sus aliados en el comercio de drogas ilegales prosperará, y en cualquier caso, salvar a Honduras, requerirá de ​​ un importante apoyo de los Estados Unidos.

No hace mucho tiempo, los hondureños se unieron en el orgullo de haber utilizado su constitución para impedir a Zelaya de imponer una agenda chavista en su pequeña nación. En los meses siguientes, Chávez ha impuesto su voluntad, usando los petrodólares para provocar ataques violentos y desgastar a sus oponentes. Al igual que en otros países que se encuentran recostados a la órbita de Chávez, su trabajo se hace más fácil por los políticos cínicos que piensan que a Chávez lo pueden manipular haciendo negocios secretos.

Sería prudente que recordara la advertencia del presidente John F. Kennedy, quien dijo en la parte menos recordada de su famoso discurso inaugural, hace 50 años, "aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando la parte posterior del tigre, acabaron dentro." Nuevamente, a la luz de sus alianzas con los narcotraficantes y terroristas, Hugo Chávez está en camino de aprender una lección similar.


Roger Noriega, fue embajador de los Estados Unidos para la Organización de Estados Americanos del 2001 - 2003 así como Secretario de Estado Asistente del 2003-2005.