11 de junio de 2011

Micheletti: "El pueblo no quiere una Constituyente".

SAN PEDRO SULA,

HONDURAS.

El ex presidente interino, Roberto Micheletti, dijo el viernes que fue invitado a participar de una audiencia del Congreso estadounidense para analizar la decisión de ese país de revocar la visa a centenares de hondureños que participaron en la destitución de Manuel Zelaya.

"Sí, he sido invitado a ir a Estados Unidos", afirmó a la cadena local de radio HRN.

Agregó que irá "con todo gusto a dar mi aportación y desmentir muchas cosas que se dijeron sobre mi gobierno, pero no voy a arrodillarme ni pedir perdón a nadie... y mantengo firme mi postura que lo que hice fue defender la democracia de Honduras".

Según Micheletti, el subcomité para América Latina de la Cámara de Representantes lo invitó a una audiencia el 14 de junio en Washington.

Al evento también fueron convocados la ex presidenta del Banco Central durante la administración interina de Micheletti, Sandra Midence, y el ex aspirante presidencial del opositor Partido Liberal, Leonardo Villeda.

Micheletti: “El pueblo no quiere una Constituyente”

Directo, franco y con la determinación que lo caracteriza compareció el exmandatario interino de Honduras, Roberto Micheletti Bain, ante los medios de comunicación, que lo asediaron ayer cuando se hizo presente en el acto de inauguración de la Fundación Integral para niños con síndrome de Down en esta ciudad.

Su presencia causó revuelo entre los presentes, que hacían fila para fotografiarse con él o expresarle su admiración.

El evento pasó a segundo plano y la ronda de preguntas sobre la situación política de Honduras comenzó.

Inicialmente, Micheletti dejó muy claro su total rechazo a las iniciativas para aprobar una Asamblea Nacional Constituyente.

“Al pueblo no le interesa para nada la Constituyente. Creo que los hondureños somos lo suficientemente inteligentes para darnos cuenta de dónde está el mal y dónde está el bien. Hay un grupo de comunistas que quiere tomar el poder de la nación y un grupo de políticos que pretende continuar el juego que les conviene a los intereses de la gente de la Alba y especialmente los intereses de Chávez”, expresó. “No apoyo ninguna Constituyente, la pinten como la pinten”.

El exmandatario confirmó que tiene una invitación para participar como testigo en una audiencia en el Congreso de Estados Unidos en la que se hablará de la política estadounidense al revocar los visados de varios otrora funcionarios que ejercieron cargos públicos en el gobierno de Micheletti durante la crisis política que comenzó en 2009, aunque el ex-Presidente vio difícil su asistencia porque es uno de los perjudicados por la suspensión de visas.

“Puedo ir con todo gusto a dar mi aportación en esa reunión porque me gustaría desmentir varias cosas que se dijeron sobre el tiempo que estuve al frente del Gobierno, pero tampoco me voy a arrodillar ni a pedirle perdón a nadie. Mantengo firme mi postura, pues lo que debe estar ante todo es la defensa de la democracia”, declaró.

Se debe hacer justicia

El exmandatario dio a conocer que prefiere no solucionar su problema de visa, antes que coincidir con el embajador norteamericano Hugo Llorens y se refirió a los cables Wikileaks, en los que se revela que el estadounidense nunca le dio el visto bueno a Bain. “No me dan ganas de llegar a la EUA por no encontrarme con Hugo Llorens, que es un irrespetuoso, mentiroso y hasta creo que es más comunista que todos los demás. Tengo muchas verdades que decir porque gracias a WikiLeaks hemos sabido de los inventos de Llorens, que le hizo tanto daño a Honduras en el pasado y se lo sigue haciendo ahora”, afirmó.

Micheletti habló de los acercamientos entre el presidente Lobo y Hugo Chávez.

“Esperemos que no sea ningún compromiso que él (Lobo) pueda preparar con Chávez, que es un dictador en su país y que lógicamente no trae consecuencias positivas para ningún país de Latinoamérica que se le acerque. Hemos visto cómo actúa, todos lo conocemos y sabemos que Chávez no da un paso sin intereses políticos que ya tenga calculados”.

Al preguntarle por la importancia que podría tener la llegada de Manuel Zelaya a Honduras, el ex-Presidente contestó con ironía. “¿Quién es ése? No lo recuerdo, no lo conozco. Realmente considero irrelevante su presencia en el país”, ironizó.

El ex-Presidente hondureño se refirió a la suspensión de los juicios contra Zelaya.

“Respeto a la Corte Suprema de Justicia, pero lo único que sé es que no se ha perdonado absolutamente nada. Lo que pasó sólo fue una suspensión para corregir errores cometidos en los procedimientos. Pienso que tienen que retomar el caso contra Zelaya cuando se tengan todas las pruebas de los actos de corrupción de estos señores. Se debe hacer justicia”, manifestó.

Tomado de Diario La Prensa, Honduras. Edición Sábado, 11.06.2011.

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