13 de agosto de 2010

La esposa de Zelaya vino a ofender nuestra inteligencia.

Por: Evangelina del Pilar de Sol
Domingo, 8 de Agosto de 2010
Tomado de elsalvador.com

La esposa del derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya, vino a nuestro país a juzgar irrespetuosamente la política exterior de nuestro Presidente Mauricio Funes y de la Cancillería salvadoreña, por enarbolar la bandera de la reconciliación de nuestros dos países y de toda Centroamérica.

La posición del Presidente Funes, en vez, merece reconocimiento, primeramente porque el nuevo Presidente hondureño Pepe Lobo fue electo democráticamente por una avasalladora mayoría en elecciones libres --pese a los llamados a no votar y amenazas del grupo zelayista--, y segundo, por la nobleza y sentimientos humanitarios del Gobierno Funes y de él mismo, hacia un pueblo hermano tan azotado por el hambre y pobreza --que Zelaya, en su casi finalizado período, no pudo siquiera medio remediar--, empeorado ahora, al estar tanto tiempo excluido de la SICA y OEA.

Notamos en esta señora, respaldada por marxistas-chavistas salvadoreños, un deseo despiadado e inhumano de someter a su patria al aislamiento internacional, sin importarle el sufrimiento de su propia gente, impulsada sólo por la insana venganza de su ciega rabia y por la ambición desmedida hacia el poder perdido.

Vino igualmente a faltar el respeto hacia nuestra soberanía al querer con sus mentiras alebrestar al pueblo salvadoreño a rebelarse contra nuestro Presidente, quien como gobernante de El Salvador debe admirársele por su decisión de influir para favorecer la unidad centroamericana, y para ayudar a nuestra hermana población hondureña, que no tiene por qué seguir pagando el odio enfermizo de ella y su fracasado marido, por no haberse podido ambos perpetuar en el poder.

Con una verborrea populista en entrevistas televisivas, aseveró que Zelaya sólo pretendía someter a decisión del Congreso la famosa 4ª urna. Esto ofende nuestra inteligencia salvadoreña por creernos "lent-ejos" y que ya nos olvidamos que antes de ser derrocado fue advertido anticipada y reiteradamente por el Tribunal Electoral, Congreso hondureño y Corte Suprema, del grave delito en que incurriría contra las leyes con esa 4ª urna, cuya objetivo era cambiar la Constitución para poder reelegirse, ambas pretensiones prohibidas en artículos pétreos contenidos en la Constitución hondureña. No obstante Zelaya, mediante decreto presidencial, quiso pasar sobre los otros poderes convocando la fraudulenta consulta popular, con miles de papeletas previamente marcadas y fabricadas en Venezuela, lo que condujera a su destitución.

Se sabe que fue Zelaya quien intentó dar un golpe de estado disolviendo los poderes Legislativo y Judicial, y TE, y nombrando él nuevos poderes, para quedar con plenas facultades como verdadero gobernante totalitario. Esto sucede en Venezuela, Cuba, y van por igual camino los aliados de Chávez, Evo, Correa y otros gobernantes dictadores, donde los pueblos quedan sometidos.

Esta señora, adoptando el reconocido discurso populista, aseveró que "el pueblo" hondureño respalda a Zelaya, copiando esa amalgama de posturas ideológicas del Siglo XXI del chavismo, utilizando el conjuro de la palabra mágica, "el pueblo", aprovechada por todos los dictadores, aunque sólo sean cuatro gatos los que les respaldan.

Desde el populismo de Chávez preocupa ver cómo va creciendo por Latinoamérica, porque el populista "hombre providencial que resolverá cualquier problema" fabrica la verdad antojadizamente, declarando esa verdad como "la voz del pueblo". Naturalmente los populistas odian la libertad de expresión por la crítica que pueden recibir acusándola de ser el enemigo. Entonces la desprestigian y tratan de callarla y controlarla. Ejemplo actual, Venezuela.

Cuando oímos a la mujer de Zelaya usar igualmente el principio populista que alienta al odio de clases, al señalar a los "oligarcas" hondureños y sus intereses, como los responsables de la caída de su marido y que por éstos no pueda erradicarse la pobreza imperante en su país, constatamos su escaso cerebro e incoherencia, cuando ella misma vino aquí demandante, a pedir mantener la cruel exclusión de su patria de la OEA y de la SICA, sin importarle que su gente se muera de hambre.

*Columnista de El Diario de Hoy.

4 comentarios:

  1. Memorable la claridad de la periodista ante la actuación de la esposa de Zelaya en El Salvador. Esta Señora repite la cartilla del Socialismo del Siglo XXI. América entera debe reconocer la inteligencia y la decisión del pueblo Hondureño de querer vivir en democracia

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  2. Muchas gracias Lidia por su comentario. Estoy completamente de acuerdo con usted acerca de la claridad de la periodista de Sol. Y es que cada dia que pasa se les hace más dificil andar pregonando su politica sucia. Ya los pueblos saben quienes son y cuáles son sus propósitos.

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  3. Se aprenden de memoria las palabritas "socialistas", las tiran al aire a voz en cuello, y estoy seguro que si les preguntan, si alguien trata de ahondar un poquito en la "ideología" que dicen prgonar, no saben más que mascullar y cambiar de tema, porque son completamente ignorantes. Esta señora (que también ha sufrido con el comunistilla de Zelaya) debería dedicarse al circo, que para eso hasta atributos físicos tiene.

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  4. Gracias Elmer. La verdad es que existen dos tipos de comunistas en la actualidad, los que de verdad sostienen una ideología y los oportunistas que no son ideologos, sino sabuesos detrás de un hueso. Del materialismo dialéctico, ni lo entienden ni saben que és. Con lo del circo..... no se... de payasa talves, bien pintada de la cara, porque hasta donde yo recuerdo las muchachas de los circos eran muy bonitas... y bien hechas.

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