15 de diciembre de 2009

El Perdón y la Justicia Social.

Dr. Jorge Ortega Díaz
Honduras
Diciembre 14, 2009.


Que personajes como el Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernandez, o el ministros de relaciones exteriores del Brasil, Celso Amorim, o los mexicanos, venezolanos o nicaraguences y otras personas más, desconozcan el documento de la Convención de Caracas y con caracter de cumplimiento obligatorio para todos los paises signatarios, no es algo nuevo, las leyes generalmente las hacen los fuertes para que los débiles las cumplan. El mensaje de los que no le temen a como los recuerde la historia es que los poderosos pueden violar las leyes cuantas veces sea necesario.

Si bien es cierto que el perdonar nos engrandece como personas y nos acerca más a Dios pues a diario pedimos que se perdonen "nuestras ofensas como tambien perdonamos a quienes nos ofenden", tambien es cierto que Dios no va a perdonar a aquellos que no se arrepientan de sus malas actuaciones. Lo único que se nos exige para obtener el perdon es que estemos concientes que actuamos mal, que estemos genuinamente arrepentidos de nuestros malos actos.

Perdonar a un criminal que no esta arrepentido de sus actos y que, por el contrario, se jacta de su "viveza" para burlar las leyes y se burla de cualquier tipo de justicia desconociendo las leyes de caracter nacional y de caracter internacional; se burla al desconocer acuerdos firmados con caracter de cumplimiento Obligatorio como el Acuerdo Guaymuras y se burla de lo establecido en convenciones internacionales, tambien de cumplimiento obligatorio, como el de la Convencion de Caracas de 1954 con respecto al Asilo; Perdonar a un criminal de esa naturaleza no es un acto que engrandezca a Honduras por su gran espíritu de humanidad.¡No!. Sería un acto que achicaría a Honduras por hacer gala de un grado inhumano de IMPUNIDAD.

No es razonable, bajo ningun argumento, perdonar a un CRIMINAL que no se arrepiente de sus actos y que no esta pidiendo perdon.

No es razonable otorgar amnistía a un Megalomitómano que no ha escatimado esfuerzos para dividir al Pais; que ha traicionado a toda una noble nación que confió en él; que continúa haciendole daño y que despilfarró miles de millones de lempiras (y no se exagera pues fueron más de 5 mil millones de lempiras) en un proyecto personal para perpetuarse en el poder a costas del sufrimiento de un pueblo que su pobreza, insalubridad e ignorancia la debe a su alto grado de credulidad e ingenuidad. ¡No es razonable, no es cristiano ni es humano!.

Ninguna nación ha logrado forjar un gran futuro manteniendo la mirada fija en su pasado, pero las grandes naciones tienen un pasado que ha servido de cimiento para la construcción de su futuro. ¿ Que futuro tendremos nosotros si lo construimos sobre los cimientos de la impunidad? ¿Que futuro nos espera si sabemos que infringir la ley no es más que una inocente manifestación de "viveza"?

Para el debil y pobre se han elaborado leyes que debe cumplir, pero las leyes no son las mismas para el poderoso, esas leyes no lo alcanzan, pues si las infringe, existe "el perdón" como manifestación del espíritu cristiano de los hondureños. Ese perdón puede tomar la figura de "exenciones", "condonaciones", "amnistía" o "Indulto": ¿Es ese el mensaje?.... ¿Con esas normas es que pensamos construir la NUEVA SOCIEDAD en Honduras?

No compatriotas, no será con el perdón a los poderosos como construiremos una sociedad más justa. Solo iniciaremos la cosntrucción de una verdadera sociedad justa cuando eliminemos la impunidad en cualquiera de sus manifestaciones,

¡SOLO PODREMOS HABLAR DE JUSTICIA SOCIAL, DESARROLLO Y DEMOCRACIA CUANDO NADIE, PERO NADIE EN HONDURAS, ESTE POR ENCIMA DE LA LEY!