5 de noviembre de 2009

Mi opinión.

Eloy Page
Honduras
Noviembre 05, 2009.


Tal pareciera que Zelaya y sus seguidores, no se han dado cuenta que finalmente, la mal llamada comunidad internacional, les dio la espalda.

La estrategia del presidente Micheletti de ganar tiempo, logro los resultados esperados. Al inicio de la crisis, los movimientos de los países del Alba mas lo que se le unieron, como Estados Unidos, España y la Unión Europea, fueron a todas luces erráticos y sin fundamento alguno basados en su desconocimiento de los hechos acaecidos en Honduras, los cuales motivaron la salida de zelaya. Con el paso del tiempo, salió a flote la verdad, pero habiendo estos países dictaminado su sentencia sin haber visto las pruebas, motivó que mantuvieran una posición que con el paso del tiempo se les volvió insostenible.

Ese es el caso de los Estados Unidos, para quien el tema Honduras, se volvió un dolor de cabeza innecesario. De repente aquel paisito por el cual nadie daba un peso, tenía a su congreso enfrentado en una pugna entre demócratas y republicanos. Este enfrentamiento en el congreso de la unión, motivó a que los nombramientos de Tom Shannon como Embajador en Brasil y de Arturo Valenzuela como encargado de los Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estados, fueran bloqueados. El dictamen de la Biblioteca del Congreso referente a que la destitución de zelaya fue constitucional, fue un duro golpe a la posición errática y sin basamento legal, del gobierno de Obama y su Secretaría de Estado.

La firma del tratado con Colombia sobre las bases militares y la venia en el Senado de Brasil para el ingreso de Venezuela al Mercosur, hicieron que el bloqueo ejercido por DeMint a los nombramientos de Shannon y Valenzuela cobrara mayor fuerza. Era necesario que el bloqueo se levantara a fin de que la política del Departamento de Estado, tomara sus posiciones en América del Sur. De manera que el caso Honduras se estaba convirtiendo en un problema serio para los Estados Unidos.

A este momento, dentro de la opinión del pueblo americano, se estaba volviendo evidente la diferencia entre la gestión de Madeleine Albright y la secretaria Clinton. Estados Unidos se vio forzado a poner fin a este problema y tratar de buscar la salida más elegante sin tener que aceptar su fracaso al haber sentenciado a Honduras, por el prurito deseo de mostrarle a sus "amigos" de América del Sur, su política de acercamiento con el hemisferio sur.

Una comisión de alto nivel encabezada por el mismo Tom Shannon, vino a Honduras a ofrecer al Presidente Micheletti, la suspensión de las medidas tomadas contra Honduras, el reconocimiento inmediato del resultado de sus elecciones, la restauración del otorgamiento de visados para los hondureños, a cambio de que se firmara el Acuerdo Guaymuras, el cual permitiría esa salida "elegante", darle continuidad al nombramiento de Shannon y Valenzuela y sobre todo, sacarse por fin esa piedra que traían en el zapato desde la salida de zelaya. Era la única forma de "torcer" el brazo del Presidente Micheletti.

El acuerdo se había estancado por la imposibilidad de ambas partes en ponerse de acuerdo en que fuera el Congreso o La Corte de Suprema, quien decidiera al final sobre la restitución de zelaya. De hecho, también fue ese el punto preciso por el cual el Acuerdo de San José fracasó.

El acuerdo de Tegucigalpa/San José, fue firmado por ambas partes, frente a la delegación de alto nivel del Departamento de Estado, el cual, para sorpresa de muchos, en su punto once, cual es el que trata de la restitución de zelaya, contiene la misma traba que el Acuerdo de San José. Que el Congreso Nacional, decida la restitución o no restitución, teniendo que escuchar antes el dictamen de La Corte Suprema de Justicia y de la Procuraduría General, los cuales, habiéndose emitido para darle seguimiento al Acuerdo de San José, establecen que la restitución de zelaya es anti constitucional, "cosa juzgada".

Motivado por declaraciones de Tom Shannon, en cuanto a que la restitución era decisión del Congreso Nacional y que ambas partes debían sujetarse al mismo, que los Estados Unidos reconocerían las elecciones con zelaya o sin él, el ex presidente, haciendo gala de su más emblemático papel de "si te vi, no me acuerdo", escribe una carta a la Secretaria Clinton(ya no tiene a su disposición al avión de PDVSA y tiene embajada por cárcel) en la cual solicita su interpretación del acuerdo en el punto de su restitución, consultando al mismo tiempo, si la posición inicial de los Estados Unidos había cambiado respecto a la posición adoptada al inicio de la crisis.

Si el ex presidente zelaya pretendía que la Clinton le contestara su carta, no lo se, pero como era de esperarse, la respuesta vino en las declaraciones del portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly las cuales fueron contundentes. "Los Estados Unidos consideran que el ex presidente zelaya debe ser restituido, pero la decisión de ello está en poder de los hondureños". Bingo!!!, las declaraciones del portavoz denotan que finalmente los Estados Unidos han asumido la posición que debieron asumir desde el 28 de junio. "El papá de Pepito es tardado pero cumplido" reza un cuento popular en Honduras. Estados Unidos y con él, la Comunidad Internacional, a excepción de los países que componen la iniciativa del Alba comandada por el orate de Sabaneta, se tardaron, pero finalmente modificaron su posición de acuerdo a las leyes y la Constitución de Honduras, la cual establece que el retorno de zelaya es inconstitucional, el Congreso no podrá, luego de recibir los informes de La Corte Suprema de Justicia y la Procuraduría General de la República, tomar una decisión diferente.
"COSA JUZGADA".

1 comentario:

  1. Queridos amigos, ¿cómo están?
    Paso a saludarles y solicitar el favor de visitar: http://campanaconciertolibertadtotalcuba.blogspot.com/
    para solidarizarnos con estos hermanos que nos necesitan.
    Les agradezco de corazón, leer y firmar la petición que hallarán en el post.
    Un buen abrazo de gratitud y solidaridad, de quien les quiere
    Inés de Cuevas

    ResponderEliminar