8 de septiembre de 2011

Esperanzas Fallidas.

Por: Guillermo Fiallos A.

De una u otra manera, todos los que vivimos en esta patria tan convulsionada, estamos expuestos a niveles altísimos de ansiedad, estrés e impotencia bajo los negros nubarrones con los que amanecemos y anochecemos.

En estas semanas, hemos leído y escuchado, insistentemente, acerca del término fallido. Se habla de que Honduras es un estado fallido, que el gobierno es fallido, que la ciudadanía está fallida; en fin, una cadena de fallas que me han permitido agregar una más al eslabón: Esperanzas Fallidas.

De una manera estrepitosa hemos contemplado como en los últimos años, muchas de nuestras esperanzas se han esfumado hasta convertirse en fallidas.

La muerte y el narcotráfico cabalgan día y noche por todo el territorio nacional. Como nunca, contemplamos crímenes horrendos que al ser ya tan comunes, nos ha insensibilizado y  los hemos adoptado, infelizmente, como parte natural y cotidiana de la realidad.

La falta de empleo es el pasaporte para que ya no sólo jóvenes y campesinos, sino también, adultos mayores y profesionales estén abandonando el país en busca de un futuro más promisorio y esperanzador del que se puede tener acá. ¡Qué pena que compatriotas continúen jugándose el destino por la miopía, ambición y el egoísmo de nuestros seudo-dirigentes!

Por cualquier lente que uno mira, se nota el caos en el que estamos sumidos. El sistema educativo público es una hoguera desde hace años atrás; lo único que suma en el mismo es la pérdida irrecuperable de clases. ¡Infortunados niños y jóvenes alumnos! Les espera un futuro torrencial, donde no tendrán mínimas oportunidades, pues no aprendieron nada: su conocimiento es paupérrimo, nunca les enseñaron cómo desarrollar destrezas, y jamás les transmitieron valores ya que más bien se les alentó a formar turbas callejeras que destruyen todo a su paso.

La salud pública, asimismo, se encuentra en estado de calamidad. No hay medicinas, material ni equipo quirúrgico… es tanta la demanda que poco se puede hacer por las largas filas de necesitados y enfermos.

Lo más demoledor de todas estas sombras que enturbian el horizonte, es la actitud irresponsable y patética que sigue predicando la Klase Polítika. Ésta no maduró en absoluto, ni aprendió una milésima del reciente pasado en el que casi se entierra a la República.

Convocan a la gente para escucharla, cuando a gritos ha expresado sus carencias. Para qué hablar tanto si los estómagos no pueden continuar esperando, para qué estar en reuniones bizantinas si lo que se desea es vivir en paz y no morir cada día.

Se necesita trabajo, educación, salud, vivienda, seguridad para avanzar y no para retroceder. No es con constituyentes ni con documentos promulgados por individuos que se creen semidioses, que se iluminará y resolverá el camino.

Las palabras, los discursos, los grandes eventos son parte de una mercadotecnia que se quedó como imagen congelada en los espejos, pues no han producido los resultados esperados. ¿Quién va querer invertir en el país con la inseguridad jurídica y física en la que se vive?

¿Cómo operarán empresas que generen riqueza si ni siquiera se respeta la Constitución de la República ni la división de poderes?

Ya hasta sin valores están quedando quienes deben ser el reflejo ideal para las diversas generaciones. Se practica en forma cínica la traición y deslealtad. Se corta con la guillotina de la infamia, la cabeza de aquéllos que en las buenas y, sobre todo, en las malas, fueron nuestros sinceros amigos. Se entablan lazos de amistad con otros que no nos han dejado nada y que ni siquiera saben, cómo se pronuncia el nombre de nuestro suelo.

Las esperanzas de la clase media y baja ya son fallidas. No se ve la salida por ninguna esquina. Todo está contaminado a tal punto que la Klase Polítika se ha entremetido en todos los ambientes públicos y privados, llegando incluso a doblegar hasta los intelectuales y a la academia, que se ven intimidados por las directrices de la corrupción.

Esperanzas fallidas cuando se comprueba que cada vez se aleja más la estrella que nos orientará para salir de la pobreza, pues el gasto público ha aumentado; la burocracia crece aceleradamente con la creación de Secretarías de Estado decorativas y de escasa incidencia en el ámbito nacional. Además, los viajes burocráticos improductivos con numerosas comitivas a naciones extrañas, dejan que la imaginación comience a navegar.

Esperanzas fallidas al incumplirle a un pueblo que con valentía, ante amenazas e intimidación, salió un inseguro domingo de noviembre de años atrás, a ejercer el sufragio masivamente para continuar viviendo en democracia.

Esperanzas fallidas cuando la ciudadanía honrada e íntegra contempla estupefacta cómo se alienta y venera desde el poder público, a los delincuentes de cuello blanco, a los anarquistas y virulentos que encarnan la fuerza bruta, y a los vende patria de ayer y de hoy, al brindárseles todo tipo de honores, concesiones y estímulos de protagonismo. ¡Se les premia por haber tratado de destruir a la nación!

Nos sentimos sin rumbo, sin brújula y se respira en general, una extraña sensación de certeza que nos encaminamos al despeñadero, a la agonía patria pues todo indica que en aquel gobierno hondureño lacayo del emperador sudamericano, no se extirpó tajantemente el cáncer que circulaba por las células de la República.

Las únicas dos esperanzas que no están fallidas son la capacidad de respuesta de una sociedad civil que en estos momentos, inexplicablemente, luce desarticulada y temerosa; la otra, es la fe en Dios, ese Dios que nunca nos abandonó y que siempre estará con Honduras hasta el fin de los tiempos.


gffiallos@hotmail.com

25 de agosto de 2011

Lobo, NO sabe lo que es el Poder Judicial


Por: Mercedes Montero

El principio básico de la democracia es la independencia de los poderes. Cada uno de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial tienen sus funciones y atribuciones específicas,  y ninguno de los tres puede ordenarle, sugerirle o recomendarle  a otro como debe cumplir con su deber, porque si esto llegara a suceder se habría perdido la democracia.   Cada uno de los poderes tiene una estructura jerárquica, a la que están asociados niveles de autoridad. El Poder Judicial contiene diferentes instituciones, todas las instancias judiciales: tribunales  o cortes, siendo la de mayor jerarquía la Corte o Tribunal Supremo de Justicia. Estas instancias garantizan que un fallo puede ser apelado a un tribunal superior a fin de lograr justicia, así como también puede ser solicitada la revisión de una sentencia. También hay otras instituciones como son la Fiscalía, la Defensoría, la Procuraduría y la Contraloría que tienen como función garantizar el respeto a los derechos humanos y denuncia de su violación, la defensa de los intereses públicos, el seguimiento a la gestión administrativa y corrección de sus desviaciones.   

El Poder Judicial cuenta con un  organismo que suele llamarse “Inspectoría de Tribunales”, que hace revisión de la gestión de las instancias. Existen procesos como lo es la recusación de un juez   La carrera judicial tiene escalafones, por los que tienen que pasar jueces y demás funcionarios hasta llegar a ocupar los más altos cargos. Entre los requisitos para el ascenso están  los años de experiencia y los cursos de capacitación necesarios. Los cargos de Fiscal, Contralor, Procurador, Defensor y los jueces de la Corte Suprema de Justicia deben ser aprobados por el Congreso Nacional. En los países democráticos todo este proceso goza de transparencia.   

Lo primero que hacen los dictadores para eternizarse en el Poder es cambiar la Constitución para hacer legal todo aquello que es ilegítimo. Parte de este plan maléfico es corromper el Poder Judicial y hacerlo dependiente del Poder Ejecutivo.   Manuel Zelaya siguiendo los pasos de sus mentores castro comunistas, quiso aplicar la “receta “que se ha venido aplicando en los países de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), por eso lanzó el proyecto anticonstitucional de la “Cuarta Urna” que le permitiría seguir el mismo camino de destrucción institucional transitado por Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador e implantar una dictadura corrupta y vitalicia.   

Honduras que es un país en el que hay democracia, todas las instituciones reaccionaron y frenaron el golpe de Estado que quería dar Zelaya. Cuan cierto es esto, que a pesar de la crisis  política que sufriera el país en el año 2009, la hipocresía de la comunidad y organismos internacionales no les quedó más remedio que aceptar las actuaciones transparentes de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, la Contraloría, la Procuraduría, el Comisionado de los Derechos Humanos, el Tribunal Supremo Electoral, El Tribunal  Superior de Cuentas y por último el Congreso.   

Como sería que la “políticamente correcta”  Comisión de la Verdad, encargada de investigar los sucesos de Honduras en el año 2009, al tratar de complacer y quedar bien con todo el mundo, en vista de las pruebas presentadas NO pudo decir que en Honduras había habido un golpe de Estado, sino que tuvo que dar el fallo tibio de “golpe al Ejecutivo” y declarar que Zelaya con su mal proceder era quien había provocado toda la situación de alteración política en el país.   

Lobo quien fue elegido como Presidente mediante un Proceso de Elecciones Generales absolutamente transparente, indudablemente heredó una situación difícil, no se sabe si por incapacidad y pusilanimidad (ambas demostradas ampliamente) o por una socarrona alianza con aquellos que quieren apoderarse del país del que es presidente, está haciendo todo lo posible por destruir la democracia hondureña.   

Lobo ante la queja que hiciera el Secretario de Seguridad sobre un juez que había dejado en libertad a un hombre que tenía armas ilegalmente, sin conocer las razones o pruebas que tenía el juez para dar ese fallo, dio las siguientes declaraciones:   
“Lobo Sosa dijo  que buscará un mecanismo especial para enjuiciar a los funcionarios del Poder Judicial que no cumplen la ley. El mandatario criticó que en Honduras la Corte Suprema de Justicia, CSJ, puede enjuiciar a los titulares de los poderes Ejecutivo y Legislativo, pero no existe ningún método mediante el cual se pueda enjuiciar al Poder Judicial. Consideró que la creación de un Tribunal de Justicia Constitucional podría ayudar a reglamentar un proceso para actuar legalmente contra el Poder Judicial. En caso de que no haya interés en crear este sistema contra los jueces podría llamarse a un plebiscito para que el pueblo decida si se forma este tipo de instancia legal” (Publicado en diario La Prensa- Honduras, 03/08.2011)
Con estas declaraciones Lobo azuza las diferencias que existen entre los Poderes Ejecutivo y Judicial que se vienen enfrentando con los juicios de corrupción seguidos al ex - presidente Zelaya.

Lobo al parecer desconoce que en Honduras existe la figura del antejuicio para iniciar un proceso penal contra un juez, por lo que ya hay una forma de procesar a quienes imparten justicia.   Los problemas de Lobo pueden ser tres: a) Inteligencia roma y supina ignorancia sobre como funciona la democracia. b)  Busca afanosamente la forma de cumplir con las “solicitudes” de sus aliados Castro comunistas (Plebiscito para cambiar las leyes). c) La combinación de las anteriores.   

Con ninguna de las opciones sobre los problemas de Lobo, Honduras sale favorecida  Pero lo cierto es que a Lobo se le ven las costuras. 

19 de agosto de 2011

¿Fin del Mundo?


Por: Eloy Page

Entiendo perfectamente que los Aztecas, Mayas, nigromantes, adivinos, agoreros y hasta modernos líderes de iglesias, hayan predicho que el fin del mundo va a suceder para el año 2,012, lo que definitivamente no entiendo es por qué nuestro gobierno se ha empeñado en hacer de nuestro país, un simulacro de lo que sucederá en ese momento.

En este simulacro de fin del mundo, este gobierno ha dado muestras de un caminar monumentalmente errático. Mientras por un lado promueve las inversiones de capital extranjero con eventos como el "Honduras is open for business", por otro lado desalienta la inversión nacional y extranjera al enfrascarse en un "terrorismo de estado" en contra de quien cuenta con el capital para invertir y de una clase media que hace lo imposible para poder subsistir en estos tiempos de calamidad, sin hablar de los pequeños empresarios que son una especie en vías de extinción.

Por si esto fuera poco, el "terrorismo mediático" que con lenguaje populista, el señor presidente inventa complots para asesinarlo y se expresa en contra de los que generan empleo e invierten en nuestro país, llamándolos "ricos llorones", no logra disminuir la galopante tasa de desempleo, por el contrario, lo único que logra es aumentarla y ahuyentar la poca inversión con que contamos, sin mencionar, que otro de los logros de su "terrorismo mediático" es propiciar y hacer más grande la brecha entre ricos y pobres, restándole dignidad a la pobreza y haciendo culpables a los "ricos" de todos los males de nuestro país, sin aceptar que si estamos en esta situación es precisamente por la corrupción y la impunidad con que por años han actuado los políticos, auto condonándose deudas y anulando juicios por malversar dineros del pueblo.

Sumamos a este ensayo del fin del mundo a la hondureña, el "terrorismo fiscal" que desalienta el ahorro interno, en contra de todos los hondureños que con esfuerzo han llegado a ahorrar la estratosférica suma de ciento veinte mil lempiras, suma que los convierte en el blanco perfecto de la Tasa de Seguridad. Con un lempira el hondureño compra gasolina y paga la tasa. El gasolinero paga al importador la gasolina, paga. La transnacional compra nuevamente combustible, paga. En otras palabras, del mismo lempira pagamos todos, lo que inevitablemente nos lleva a que al final ese lempira termine desapareciendo en las manos del gobierno y solo él sabe qué hará con él.

Mientras todo esto sucede, cada día vemos en los diarios con mayor frecuencia, la captura de policías involucrados en hechos delictivos, policías millonarios con sueldos de cinco mil lempiras, lo que demuestra que nuestra seguridad está en manos de organismos que no brindan la confianza necesaria que requiere el ciudadano para vivir con tranquilidad.

Si la comprensión de este simulacro del fin del mundo a la hondureña, no les parece suficiente, piensen en ¿Salud? ¿Educación? ¿Relaciones Exteriores? ¿Agro? ¿Seguridad Jurídica?.

Si usted no cree que esto sea el fin del mundo, recuerde que es solamente un simulacro, a la hondureña eso sí, para el 2,012 ya estaremos acostumbrados.

San Pedro Sula, Honduras. Agosto 19, 2011.

11 de julio de 2011

Cambios

Estimados amigos:
Durante los próximos días estaremos haciendo algunos cambios el formato de nuestro blog. Lo más importante será que cambiaremos de URL de la dirección anterior hacia www.eloypage.com .
Por algún tiempo, quienes utilicen la dirección anterior, serán redireccionados a la nueva dirección, posterior a ello, la anterior dejará de funcionar.
Solicito sus disculpas si estos cambios provocan algún contratiempo en ustedes, mis lectores, pero los mismos los hacemos pensando en su comodidad.
Gracias por su comprensión.

6 de julio de 2011

¡Tasa de Seguridad y Constituyente!


Por: Eloy Page


Noam Chomsky en sus Estrategias de Manipulación Mediática establece que el principal elemento en el control de la sociedad, es la estrategia de la distracción. La misma consiste en mantener la atención del público alejada de los temas importantes y de las decisiones políticas que pueden resultar impopulares, mediante la distracción hacia otros temas que pueden parecer importantes, pero que ocultan las verdaderas intenciones y los fines políticos para los cuales fueron diseñados.

Esta ha sido una estrategia seguida por nuestros presidentes por tiempos imperecederos. Todos recordamos a un presidente, de cuyo nombre no quiero acordarme, que al día siguiente que ganaba la selección de fútbol hondureña o previo a un feriado largo como la Semana Santa, aumentaba los precios de los carburantes y a nadie le importaba, o lo que es más, ni siquiera se daban cuenta.

Igual estrategia ha sido la máxima del actual gobierno. Para quienes hemos seguido de cerca el accionar político del nuevo gobierno, nos hemos encontrado que mientras estamos atentos en Honduras, nuestro Presidente nos aparece ya sea, en El Salvador reunido con el Frente Farabundo Martí, en Miami con el tristemente célebre Insulza o con Chávez y Santos en Cartagena. Existen en la administración pública maestros en el arte del escapismo al estilo Houdini, hoy están, mañana no se sabe dónde.

Mucho se ha hablado en estos días acerca de la recién aprobada Tasa de Seguridad. El pueblo hondureño está consciente que el tema de seguridad es de primordial importancia, sin embargo la pregunta es válida si pensamos en la magnitud de las recaudaciones frente al valor del presupuesto que se piensa destinar para seguridad. ¿Es proporcional el esfuerzo económico del pueblo con la cantidad que se pretende destinar al tema Seguridad?. Definitivamente no. El Congreso Nacional aprobó la tan llevada y traída Tasa de Seguridad, aparentemente sin un estudio honesto de la cantidad que en la práctica se recaudaría. La diferencia parece ser abismal, como abismal son los cinco años de duración de la tasa. Se calcula que el valor a recaudar será no menos de tres veces el valor que necesita Seguridad, que fue la razón por la cual se presento la iniciativa y que el Congreso, sin los números y estudios necesarios para tomar la mejor decisión a los intereses del pueblo, aprobó sin miramientos, a matacaballo y aparentemente en contubernio con diputados de la supuesta oposición.

Cualquier persona medianamente inteligente, estará de acuerdo que el porcentaje de la tasa no fue inventado al azar, en Honduras nada sucede por casualidad. El estudio financiero acerca del monto que se espera de la recaudación tiene que existir previo al establecimiento de la misma, pero no fue dado a conocer al pueblo, que es quien al final pagará la tasa. Si la recaudación real anda tres veces arriba de la necesidad, cabe entonces concluir que la finalidad de la tasa a pesar del nombre, no es para seguridad como nos han querido hacer creer. Tampoco se define en el decreto que le da vida, el destino del excedente y allí es donde venimos a caer nuevamente en el escapismo y la distracción en las acciones del Ejecutivo.

Mucho se ha conjeturado acerca del destino de este excedente, que si para obras sociales del gobierno (ver para creer), que si para financiar campañas políticas, sin embargo a nuestro gobierno no le interesa la salud, la educación, el desempleo, la seguridad jurídica, lo único que le interesa es el Acuerdo de Cartagena en el cual se le exige una Asamblea Nacional Constituyente. Evidentemente, el país no cuenta con los recursos para celebrar plebiscitos ni referéndums previos a una Constituyente, ¿Será ésta una buena oportunidad para agenciarse los fondos necesarios?. ¿Por qué razón no se quiere establecer un fideicomiso que responda por la utilización de los fondos, a fin de que sean destinados para lo que fueron creados?. ¿O es que se pretende con ellos cubrir las necesidades de tipo político del actual gobierno?. ¿En realidad les interesa la seguridad de la población o es solo el espejito que desvía la atención de sus verdaderos objetivos?.

Cualquiera que sea el caso, al pueblo se le debe decir la verdad y no debe ser objeto de estrategias de distracción agazapadas bajo el manto de sus propias necesidades.

San Pedro Sula, Honduras. Julio 05, 2011.